Dentro de tu yo
Todos miran, nadie cede, pocos disfrutan.
Apagaste el fuego y te fuiste sin mirar atrás, con total desinterés y egoísmo. Lo poco que duró la inundación de placer dejó lugar a una sequía gris, letal hasta para el corazón más frío. Ahora te pienso como un recuerdo... un simple elogio que demuestra mis últimas manchas de afecto. Mi nueva ruta será algo pasajero, quizá... o tal vez los vicios me sostengan en pie.
Un golpe. Dos. La cobardía.
El reloj me mira y mi mente ya atrapó la Luna. Corro, rio nervioso y fumo, hasta que el humo no me deja ver la rutina. Me encadenaste en un lugar común de gente que vivió lo mismo y hasta me atrapó la redundancia... ya ni pienso y siempre acepto y de matarte aun ni noticias.
Los cambios que ves son mis mejores mentiras.
Que bien estás! Hey, felicitaciones! Maravilloso! Cuántos logros! Te sientes en casa? Ah, nunca te has ido, claro! Contamos anécdotas? Mejor? Siempre? Por supuesto que aquí es donde perteneces! Porque TODO está aquí!
Bruscasensaciondeeternapesadez
La escasa ira jamás superará a mi océano-tristeza, ni mi desilusión-tiempo se tornará odio. Despacio los ire apartando para aplastarlos con mi autoestima-plomo, triturándolos hasta hacerlos polvo. Así, cuando los mezcle con mis pocas esperanzas, me costará menos trabajo deshacerme de ellas.

